Y aunque a veces, se dan las oportunidades para que siga llorando, en algunas prefiero cambiar de actividades, o de tema, de pensamiento, y en otras, lloro, me saco nuevamente el sufrimiento por los ojos, pero ya me siento distinta, no lloro con ese dolor intenso, que pareciera que nada me calmara, lloro de manera diferente. Lloro sin extrañarlo, lloro sin amarlo, lloro sin desearlo, lloro odiando su sonrisa. Lloro con bronca, pero después pasa. Lloro con ganas. Con ganas de que alguien me abrace, y me diga al oído palabras hermosas.
domingo, 23 de agosto de 2009
Y aunque a veces, se dan las oportunidades para que siga llorando, en algunas prefiero cambiar de actividades, o de tema, de pensamiento, y en otras, lloro, me saco nuevamente el sufrimiento por los ojos, pero ya me siento distinta, no lloro con ese dolor intenso, que pareciera que nada me calmara, lloro de manera diferente. Lloro sin extrañarlo, lloro sin amarlo, lloro sin desearlo, lloro odiando su sonrisa. Lloro con bronca, pero después pasa. Lloro con ganas. Con ganas de que alguien me abrace, y me diga al oído palabras hermosas.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario